LA DIRECTIVA DE RETORNO: Consecuencia del desarrollo de la Comunidad Europea.

Mauro Valderrama: Conferencia dictada en el congreso de la “Red Peruano-Europea y Mundial” el día 06 de diciembre de 2008 en Múnich, Alemania*.

Potencia mundial imperialista


Lo fundamental es analizar la directiva en el contexto del proceso del desarrollo de las formaciones económico-sociales en la base económica de la sociedad europea y que las acciones políticas y jurídicas son el reflejo objetivo de tal proceso. Los ejecutores de las acciones políticas y jurídicas tienen indudablemente un intrínseco interés económico y político.

Por esta razón considero que la directiva de retorno es la consecuencia del desarrollo de la CEE como potencia mundial imperialista. En la relativamente corta historia de la Comunidad Europea se pueden distinguir dos etapas marcadamente diferenciadas: La primera desde 1952 hasta 1992 y la segunda desde 1992 hacia adelante.

En la primera etapa que se inicia después de la finalización de la guerra, se desarrolla en un contexto nuevo determinado por el surgimiento de una nueva potencia económica, política y militar: Los EEUU de norteamérica y la presencia de una potencia más militar que económica, la URSS primero y después el Pacto de Varsovia. Así vemos que se organizan en Europa dos pactos militares como consecuencia del enfrentamiento entre los dos sistemas; la OTAN del capitalismo y el Pacto de Varsovia del “socialismo”. Esa es una realidad histórica que hay que tener en cuenta independientemente de la valoración que se pueda tener de esos sistemas económico-sociales. Ése es un factor que frenó en ese momento el carácter rapaz que está en la naturaleza misma del imperialismo.

La Europa Occidental no puede evitar que las masas avancen en la conquista de mayores derechos económicos, sociales y políticos, derechos que anteriormente hubieran sido impensables.

Justamente en los países limítrofes con la “Cortina de Hierro” se desarrolló un sistema social que quería ser el ejemplo de democracia, la llamada “Economía Social de Mercado.” Es la época del “Milagro Alemán” y el superbienestar de los países escandinavos.

En esta etapa, la acelerada industrialización europea necesitaba de mano de obra de toda índole, no solamente calificada. Toda fuerza de trabajo era bienvenida porque la destrucción de la infraestructura fue gigantesca. Por eso se necesitaban millones de brazos para volver a ponerla en pie y para reponer los más o menos 12 millones de muertes. Entonces los europeos occidentales recurrieron a la importación de mano de obra. Eso se hizo prácticamente en todos los países, cada uno de ellos hizo casi lo mismo sin que haya una ley para todos ellos.

Las guerras de carácter imperialista fueron derivadas al “tercer mundo”; se llegaron a armar verdaderos ejércitos mercenarios al servicio de monopolios europeos y norteamericanos. En esta etapa, Europa Occidental se convierte en un ejemplo de bienestar y también en un ejemplo de respeto a los derechos humanos y las libertades democráticas.

La caída del Muro de Berlín significó una nueva definición de la correlación de fuerzas en Europa y por eso cuando en 1992 se firma el Tratado de Maastricht que da vida a la actual Comunidad Europea, se entiende a ésta como una organización al servicio del imperialismo europeo, que tiene como sus ejes conductores al imperialismo alemán y francés, con la derecha europea en el poder. Se inicia una feroz ofensiva de los imperialistas europeos contra sus propios pueblos. La Unión Europea a partir del 92 vende su alma al dogma del mercado y está ahora condenada a la pasividad ciudadana, a la inestabilidad institucional y, lo que es más grave, a la insignificancia política. Sus padres fundadores diseñaron al término de la II Guerra Mundial un nuevo horizonte inscrito en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en la creación de la Comunidad Europea, una comunidad de intereses, sí, pero también de valores y libertades fundamentales que dan sentido al proyecto europeo.

Racismo y xenofobia

A primera vista podemos contabilizar el vertiginoso ascenso de las derechas en los gobiernos de toda Europa. Al comenzar a tambalearse en todo el continente el “Estado de Bienestar”, con la crisis en los sistemas de seguridad social, el aumento del desempleo, al desaparecer los puestos de trabajo por la deslocación de las fábricas hacia el oriente por parte de las propias transnacionales europeas, el incremento de la inseguridad urbana, las inflaciones crecientes producto de la crisis energética, los temblores del sistema financiero internacional, y otros múltiples factores; los pueblos europeos buscan seguridades en el autoritarismo y la reacción.

La respuesta de las derechas europeas a las crisis sociales ha pasado siempre por la represión y el autoritarismo. Recordemos que fascismo y nazismo nacieron en el escenario de una Europa en plena crisis social luego de la Primera Guerra Mundial. Ellos también encontraron sus chivos expiatorios (ver “Mi Lucha” de Hitler escrito en 1923) a quienes responsabilizar de sus males a perseguir.

Tendríamos así una primera visión de causas del rechazo a los inmigrantes. Partidos y dirigentes de derecha en países claves como Francia e Italia y socialdemocracias pragmáticas y sin compromisos ideológicos, arrastradas hacia el apoyo de estas políticas en aras de la unidad europea y los compromisos económicos y políticos.

Pero existen también factores más profundos, que trascienden lo político y están enquistados en lo cultural. Los logros de una civilización europea que llegó a conquistar a gran parte del resto del mundo, fueron realizados siempre desde una óptica etnocentrista, tamizada de racismos ocultos o transparentes. Nada cuesta a los gobiernos de derecha revitalizar el racismo y la xenofobia en pueblos que se han caracterizado históricamente por considerarse el cenit de la civilización y la cultura. Ese racismo y esa xenofobia han estado presentes en la supuesta superioridad del europeo sobre los demás pueblos del mundo, y es parte de su patrimonio cultural.

 Capitalismo Globalizado

 El problema no reside en la Directiva de Retorno, ni en la Directiva de las 65 horas u otras disposiciones emanadas del Parlamento Europeo, el problema es la UE como proyecto político del capitalismo globalizado y esclavizador de países, pueblos, trabajadores/as e inmigrantes.

 La Directiva de Retorno recién aprobada, constituye la expresión máxima del retroceso calculadamente diseñado por las élites políticas y económicas europeas en materia de derechos humanos. Esta agresión se centra ahora en la legitimización de la inexistencia de derechos para las personas migrantes, para quienes tiene preparadas cárceles especiales sin garantías jurídicas y con tiempos de detención arbitrarios además del retorno forzoso sin posibilidad de volver. Pero una vez dado este paso ¿quién asegura que en breve plazo no eliminen derechos fundamentales a quienes ostentamos el dudoso título de ser residentes?

 La Europa de las Luces, está cediendo el lugar a la Europa del distanciamiento moral y el economicismo neoliberal que trata a algunos seres humanos como mercancía por haber nacido fuera de sus fronteras. Es imposible aceptar las premisas elevadas a categoría de norma inamovible, entre ellas la duración de la detención sin juicio alguno, aunque sea con supervisión judicial, ni que se dé el internamiento máximo cuando el país de origen se niega a readmitir al inmigrante, circunstancia de la que éste no es responsable.

El trauma de una detención inopinada, la pérdida de su vivienda y su empleo son humillaciones difíciles de olvidar para un inmigrante y, por extensión, para sus Estados de origen.

 El país en el que aquél confió la esperanza de una vida nueva le rechaza, le expulsa y le devuelve a un lugar donde nadie le espera. En el peor de los casos, la orden de expulsión empujará a muchos inmigrantes a una mayor clandestinidad o les pondrá en manos de las mafias para volver a cruzar las fronteras. Se decide tratar al extranjero como delincuente, incumpliendo la Convención de la ONU sobre los derechos del inmigrante.

 La Directiva de Retorno, también denominada acertadamente Directiva de la vergüenza, convierte la Europa de los valores en la Europa del miedo, y ésto en un continente que hasta mediados del siglo pasado lo fue de emigrantes, con decenas de millones de europeos que marcharon a las dos Américas huyendo del hambre, la guerra y el fascismo.

 Como peligrosos delincuentes

 El texto de esta directiva se basa en un 90% en el plan Schäuble-Sarkozy de diciembre de 2006. El ministro del interior alemán y el presidente francés definieron entonces lo que debería ser la política europea de migración. La ley en si es la plasmación oficial para Europa de lo que ya se ha venido haciendo en cada país y se construye básicamente sobre dos medidas represivas: la generalización antidemocrática de encierro arbitrario hasta 18 meses de las personas sin papeles y el retorno forzoso sin posibilidad de volver a pisar suelo europeo durante 5 años.

 La “Directiva del retorno” para aplicar en toda la Unión respecto a los inmigrantes ilegales a partir del 2010, afecta directamente los derechos humanos de los inmigrantes, calificándolos y tratándolos en los hechos como delincuentes. La posibilidad de detención por hasta dieciocho meses de cada inmigrante sin papeles va más allá de todos los límites legales de detención en los 27 países que conforman la Comunidad Europea. Igualmente, la penalización propuesta de cinco años de prohibición de ingreso futuro a su territorio a quienes así hayan sido calificados, instaura el destierro legal de seres humanos en la “civilizada“ Europa.

Europa se transforma en una fortaleza militarizada y al mismo tiempo, en un paraíso para el movimiento de capitales, productos y servicios, militariza y criminaliza el simple hecho de ser inmigrante sin recursos ni papeles, seres humanos que serán forzados a retornar, sin posibilidad de volver a pisar suelo europeo, como si de peligrosos delincuentes se tratase.

 200 millones de migrantes

 Ésta directiva se da en un contexto mundial de creciente movimiento migratorio debido a la pobreza, la falta de alimentos y las guerras. Llega para denotar aún más el estado autista e inhumano por parte de los países más ricos hacia aquellos que en otros tiempos fueron su refugio, su alimento y hasta su fuente de riqueza y explotación.

La inmigración ilegal constituye hoy para los europeos un problema serio. Desde África, Latinoamérica y Europa Central y del Este confluye una migración, sobre todo de estratos pobres, cuyo volumen ha logrado configurar una masa residente que hoy se calcula en el orden de los ocho a diez millones de personas. Estas personas llegan a esa comunidad a ocupar los puestos de trabajo de más baja escala en la sociedad, siendo en muchos casos abusados y hasta semi esclavizados por los empleadores que aprovechan de su condición.

La migración está evolucionando como consecuencia de la progresiva globalización de los mercados laborales y las sociedades. Los emigrantes ya no se desvinculan completamente de las familias y comunidades que dejaron atrás, como ocurría en el pasado. También ha dejado de ser cierto que la gran mayoría de los migrantes se instala en unos pocos países desarrollados: De los casi 200 millones de migrantes que hay en el mundo, aproximadamente un tercio se ha trasladado de un país en desarrollo a otro y la misma proporción se ha trasladado de un país en desarrollo a uno desarrollado. Además, los migrantes no realizan únicamente trabajos menores. Los trabajadores muy cualificados representaban casi la mitad del aumento de los migrantes internacionales mayores de 25 años de edad registrado en los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) en los años noventa.

 La culpa de Europa

¿Cuál es la causa principal de esa migración? La misma que ha provocado la mayor parte de los movimientos migratorios en el mundo. La búsqueda de una vida mejor por parte de aquellos que han perdido todo y no tienen alternativas de sobrevivencia en sus lugares de origen. Los pobres, los desamparados, los sin futuro, se desplazan geográficamente hacia lugares en los cuales pueda mejorar su expectativa de vida.

Curiosamente, sobre todo desde dos de los lugares de origen de los migrantes, la propia Comunidad Europea es responsable históricamente y en alta medida de la creación de las condiciones de emigración.

A partir del Renacimiento, con el desarrollo de la navegación a vela, Europa salió de su territorio a conquistar el resto del mundo. En lo que respecta a África, los países europeos se dividieron con regla y compás un continente entero, y depredaron (y continúan depredando) todas sus materias primas, que les han sido muy útiles para sustentar el desarrollo que hoy ostentan. Fueron en este caso mucho más allá, durante trescientos años convirtieron a los habitantes de ese continente en mercancía comercializable, y los distribuyeron como esclavos por el mundo, instaurando el comercio de carne humana en forma sistemática.

Portugal primero y luego las compañías inglesas y holandesas fueron los encargados de realizar el trabajo sucio, pero todas las grandes potencias europeas apoyaron y disfrutaron de los beneficios de este comercio indigno. ¿Y qué decir del flujo migratorio inverso? La instalación de enclaves europeos en África produjo fenómenos como el de Sudáfrica y su apartheid. En ese continente, los europeos instauraron la discriminación institucional, llegando a convertirse ellos en los “habitantes” marginando las poblaciones autóctonas y en muchos casos llevándolos a condiciones infrahumanas de vida.

América Latina

En lo que respecta a nuestra América Latina, el trabajo realizado por los europeos fue algo diferente pero no menos terrible. Aparte de haber sido responsables del mayor genocidio conocido en la historia humana (a la llegada de los europeos se calcula que América tenía una población autóctona del orden de los ciento cincuenta a doscientos millones de habitantes, luego de haber transcurrido un siglo de su llegada, la exterminación directa, las enfermedades importadas desde Europa y las condiciones de vida que se impusieron a los indígenas, llevaron ese número al orden de los cuarenta millones), el saqueo del oro, la plata, las piedras preciosas y hasta los alimentos fue escandaloso y total. En “Las venas abiertas de América Latina”, Eduardo Galeano mostró como la futura Revolución Industrial que comenzara en Inglaterra, fue financiada en gran parte por los recursos que España y Portugal “cosecharon” en nuestro continente. En el mismo libro, y como un ejemplo viviente, Galeano relata conformando un escenario dramático, las condiciones del Potosí y la región boliviana, antes y después de la succión extractora de la plata.

Las condiciones estructurales de pobreza en ambos continentes, están entonces directamente relacionadas con la obra “civilizatoria” del continente europeo, que no sólo se apropió de los recursos naturales, sino que alteró completamente el escenario etnográfico y la vida de las poblaciones en dos continentes.

Nuestra Latinoamérica fue la receptora, sobre todo a partir del siglo XIX de las capas marginalizadas de un continente europeo azotado por las hambrunas, las guerras y los autoritarismos. La mayor parte de los habitantes del Cono Sur (donde las poblaciones indígenas fueron exterminadas sistemáticamente), llevamos un apellido europeo producto de las migraciones de contingentes europeos que buscaron en nuestro territorio una nueva vida. Europa nos envió a sus pobres y a sus desplazados y los nacientes estados nacionales americanos acogieron como suyos a estos inmigrantes y los integraron a sus sociedades. Esta situación se prolongó hasta el siglo XX, cuando tuvo lugar la última gran migración europea hacia América, después de la Segunda Guerra Mundial.

No sólo entonces quienes hoy rechazan la llegada de emigrantes pobres desde la periferia tienen una responsabilidad histórica en esa inmigración, sino que están cometiendo la doble injusticia de pagar con la expulsión de nuestros emigrantes a una política de aceptación e integración que ha sido tradicional en Latinoamérica.

Por otra parte estos hechos nos abren bien los ojos, muestran una vez más que constituye una ingenuidad tener la esperanza de que la Comunidad Europea puede ayudarnos de alguna manera a combatir la hegemonía norteamericana.

Cuando Europa acude a nosotros (como lo hiciera hace poco en una reunión en Perú), ofreciendo tratados conjuntos y comercio conjunto, no está ejerciendo ningún tipo de solidaridad. Sólo está intentando hacer buenos negocios para sus compañías transnacionales (todos los gobiernos europeos actúan como representantes de esas compañías). Está tratando de restaurar sus antiguas hegemonías, hoy venidas a menos, a través de la extracción de divisas de nuestro continente que generan esas corporaciones. Son los nuevos modos de la conquista, la conquista económica que sustituye a la de la fuerza, de la que ya no disponen.

Robo de cerebros

 Sin ningún disimulo, el Consejo de Ministros de Justicia e Interior de la UE acordó crear la „Tarjeta Azul“ para inmigrantes cualificados, destinada a atraer a los trabajadores, técnicos y expertos desde países del tercer mundo. De esta forma, dice, se ofrecerán ventajas prácticas legales a los inmigrantes más capacitados procedentes de países extracomunitarios, que por ahora se dirigen preferentemente a Estados Unidos o incluso Canadá, donde las condiciones para ellos son mucho más simples. El mecanismo europeo es más o menos una imitación de la conocida “Tarjeta Verde” estadounidense. Como el verdadero motivo de la medida resulta difícil de ocultar, el ministro francés de inmigración, Brice Hortefeux, quien declaró primero que la Tarjeta Azul no es la tarjeta verde de Estados Unidos, aclaró después: “lo cierto es que la propuesta europea es una respuesta a la iniciativa del otro lado del Atlántico para captar a los mejores profesionales de todo el mundo”. Por su parte, el ministro de Interior de Alemania, Wolfgang Schäuble, fue más allá al decir que con la tarjeta azul se refuerzan y amplían los derechos de los extranjeros cualificados con el objetivo de competir con la oferta estadounidense.

 El Dr. José Luis Hernández Suárez y el señor Hedelberto López Blanch han hecho unos excelentes trabajos, para explicar con cifras lo que significa el robo de talentos. En pocas palabras se puede resumir que la Unión Europea quiere competir con los EEUU, Canada y Australia en el saqueo de las inteligencias de los paises pobres. No les importa por ejemplo que 70% de los graduados universitarios de Guayana se vayan a Estados Unidos ni que más de la tercera parte de los jamaiquinos con el mismo nivel educativo hayan emigrado a aquél país y al Reino Unido, o que el 65% de los profesionales de Gambia, 51% de Somalia, 45% de Sierra Leona, 44% de Ghana, 15% de Filipinas y 15% de México con títulos universitarios vivan fuera de sus países.

Tanto Azules como Verdes, las tarjetas, visas o como deseen llamarles a estos nuevos ingenios, van dirigidas a un solo objetivo: Robarse a los profesionales que con tanto esfuerzo se han formado en los países en desarrollo, sin que las naciones ricas beneficiadas por esta emigración incurran en gastos para sus formaciones.

 ¿Qué hacer?

 Los migrantes tenemos que comprender que la lucha contra esta nefasta directiva está ligada a la lucha contra el sistema económico-social del cual es su producto. Tenemos que combinar la lucha que nos es posible hacerlo en el lugar en el que residimos como migrados vinculándolo a la lucha de los pueblos de donde provenimos. En muchos casos, los gobernantes son los más interesados que el sistema continúe así porque las élites a las que esos gobiernos pertenecen son parte integrante del sistema capitalista, esa es la “madre del cordero”.

 Apartando la indignación que puede producirnos a nosotros, los latinoamericanos que nos sentimos una vez más maltratados como “ciudadanos de segunda” por parte del mundo “desarrollado” globalizador, es importante comprender y asumir que de parte de los latinoamericanos, sólo es concebible una respuesta adecuada y digna, el total rechazo y el combate a la aplicación de estas políticas segregacionistas y eurocéntricas. Ya se han pronunciado con firmeza varios mandatarios de nuestro continente, a los cuales esperamos se sumen los restantes, y por supuesto este rechazo será una respuesta surgida de nuestros

pueblos, que hoy poco a poco están librándose del yugo impuesto durante quinientos años.

 Si queremos salir adelante de nuestra condición de pueblos periféricos, encontrar nuestro propio destino, habremos de buscar un camino de consolidación que se base en nuestras propias fuerzas. Como dijo alguna vez José Gervasio Artigas en circunstancias similares, "Nada podemos esperar si no es de nosotros mismos".
Solamente el camino de la integración y del accionar conjunto de nuestros pueblos latinoamericanos nos permitirá conquistar la segunda independencia y volvernos capaces de liberarnos de las hegemonías.

Plataforma

 1.- Plantear la alternativa de retorno financiado.

 Los gobiernos de AL tienen que plantear que el retorno de los emigrantes sea financiado. La Comunidad Europea tiene la riqueza e infraestructura más que suficientes para solventar los costos de un entrenamiento profesional de los migrantes y luego financiar el regreso por medio de prestamos blandos para que al retornar tengan la posibilidad de reitegrarse en la sociedad con posibilidades de devolver el dinero prestado y que es la única forma de asegurar que ya no intentará regresar. Esas condiciones se deben afinar y formar parte del diálogo entre los gobiernos porque no puede ser que solamente habran sus puertas solamente en épocas que necesitan mano de obra. En ese sentido se necesita que la Unión Europea ponga al hombre, al ser humano como el fin principal de sus esfuerzos. Esta es una forma de devolver lo que cuesta producir un profesional que emigra a Europa.

 2.- Que el problema de la migración sea considerado dentro de la agenda de diálogo norte-sur.

 La gran tarea de la migración es tomar conciencia de las causas de la migración masiva y encarar a los gobernantes de sus respectivos paíces a que tomen medidas coherentes lógicas y consecuentes.

Tienen que ser medidas lógicas porque deben partir del conocimiento de la lógica general del desarrollo europeo y mundial. Dentro de ésta lógica está la obligación que tienen los gobernantes de elaborar una estrategia de diálogo basado en la realidad. En ese sentido, el marco conceptual tiene que estar fundamentado en el análisis de las causas del deterioro de los términos del intercambio entre los países pobres y los ricos.

El planteamiento de los gobiernos tiene que ser coherente porque al partir del conocimiento de la realidad se tiene que comprender que los países del norte están acostumbrados a ver solamente la parte del problema que a ellos les conviene. Es así que el problema del tráfico de drogas lo ven solamente como un problema de productores, cuando la realidad nos demuestra que el problema es más de consumo que de producción. La famosa ley de la oferta y la demanda nos dice que la producción termina cuando no hay consumidores. Entonces pués, los gobiernos tienen que desarrollar plataformas de diálogo coherentes, sostenibles, viables. Naturalmente, que en un momento se tiene que chocar con la opinión de los paises del norte y allí hace falta un compromiso con el país , hace falta firmesa, y claro que se tiene que ser consecuente con los intereses de los pueblos a quienes representan.

 3.- Impulsar un diálogo regional sobre el problema de la migración.

 A los gobernantes que tratan de que se vea solo como un problema de un país (Alan García de Perú) les tenemos que decir que eso es una mentira, eso no es la realidad. Tenemos que decirles a los gobernantes que los países latinoamericanos divididos nada somos y que por lo tanto, se tiene que partir de un diálogo regional, que parta de reconocer a la migración como parte de la problemática, de sus causas y de sus consecuencias. De allí se tiene que partir. Perdemos el tiempo si creemos que con paliativos se van ha resolver los problemas de la migración. Para introducir el problema de la migración en la agenda del diálogo norte-sur se tiene primeramente que desarrollar un diálogo regional y subregional para sistematizar y homogenizar el planteamiento de los problemas. Ese es un imperativo que desde acá les tenemos que exigir a nuestros gobernantes.

El hecho de ser netos aportantes de divisas a nuestros países nos da el derecho a exigir que también el estado debe cumplir con los compromisos asumidos con sus ciudadanos.

 Ese es el camino por el que estamos dispuestos a luchar en forma conjunta y unitaria.

 La migración peruana

Los que tenemos la experiencia de ser migrantes en nuestra propia patria sabemos lo que significa estar lejos de la tierra querida. Los que pertenecemos a esa generación de migrantes que llegó a las ciudades del Perú con una mano atrás y otra adelante comprendemos perfectamente lo que es estar lejos de la familia, el llegar a lugares en donde nadie nos espera. Sabemos también lo que significó nuestro aporte a la transformación de nuestro país, esa conciencia eleva nuestra autovaloración al reconocernos como los sujetos dinámicos en la historia del país.

 Cada persona al migrar lo hace con su bagaje cultural que le es inherente, esa cultura cargada de nostalgia se manifiesta de diversas formas, se convierte en acción y supervive como un afán de ayudar a los que se quedaron, a los que no pudieron salir. Ese sentimiento tan noble se ha convertido en aporte de millones de dólares en efectivo a los ingresos de divisas del país, a tal punto que las remesas de los migrantes se han convertido en la tercera fuente de ingreso de divisas en el Perú.

 ¿De qué vale reunirnos para decirnos entre nosotros cuán buenos somos o qué bonitas cosas estamos haciendo?

 Hoy no es el momento de hacer llamados grandilocuentes y reunirnos para enunciar paliativos como si fueran a solucionar la reales causas del problema . Hoy es el momento de ayudar a esclarecer a nuestros compatriotas sobre las verdaderas razones de la migración masiva de peruanos, de las razones de la diáspora peruana. Es el momento de preguntarnos ¿Que pasará con las poblaciones del interior del país en cuyos subsuelos se han descubierto riquezas mineras? Hoy es el momento de señalar que hay quienes se benefician con ese colosal movimiento humano y cual sanguijuelas succionan las riquezas de nuestro país sin importarles las personas que allí habitan porque a las transnacionales no les interesan las personas sino solamente las riquezas que están en el subsuelo.

Es el momento de señalar que el paquete de leyes decretadas por el gobierno del Dr. García para agredir a las comunidades indígenas y a las comunidades campesinas en el Perú va a generar una nueva oleada de migración de las poblaciones desplazadas de sus tierras para ir a formar parte de los cinturones de miseria en las grandes ciudades del país. Esa migración forzada por los intereses de las transnacionales y la complicidad del gobierno aumentará la migración peruana al exterior. Esos decretos legislativos tienen por finalidad desaparecer a las comunidades campesinas e indígenas.

Ahora es tiempo de preguntarnos por qué tenemos que salir de nuestra patria en condiciones tan precarias. Una cosa es salir por cuestiones de estudios o por turismo y otra cosa muy diferente es tener que salir como refujiados económicos , tener que salir del país que nos negó la posibilidad de tener un futuro allí mismo.

 Fortalecer las relaciones regionales y subregionales

 La migración es un problema global, al igual como lo es el tráfico de estupefacientes y por lo tanto la solución tiene que ser también global. Las cosa hay que plantearlas con claridad y realismo. Por eso considero que no es seria la posición aislada que desarrolla el gobierno peruano porque con una economía primario-exportadora no es posible tener una posición fuerte en el concierto mundial. Es irresponsable plantear posiciones solas y aisladas porque a los europeos les interesa el volumen del intercambio comercial y por eso con un volumen tan pequeño no es posible ir a negociar con posibilidades de éxito. La supuesta acogida que están teniendo las iniciativas aisladas de los gobiernos de Colombia y Perú son en realidad una acción táctica de la Unión Europea dirigida a dividir el proceso unitario de los paises sudamericanos.

Por eso hoy es imperiosa la necesidad de fortalecer las relaciones regionales y subregionales para desarrollar una posición de común frente a los grande problemas de nuestros países .

Un aspecto importante es el de definir nuestra posición frente al gobierno porque el apoliticismo impulsado por la dictadura siniestra tiene lleva a la alienación y conduce a la ruina de los pueblos.

 Si se habla de que se puede hacer política y si se entiende como política a la ciencia y el arte de dirigir la sociedad, entonces necesariamente tenemos que desarrollar una posición frente a los que en la actualidad detentan el poder político en nuestro país. Lo que sí se debe impulsar es el respeto a la discrepancia y el debate alturado y respetuoso. Finalmente reconocernos todos los peruanos como “indiochinoblanquinegros” hijos de la PACHAMAMA.

 Esa debe ser la gran tarea de la Red Peruana-Europea, de lo contrario se convertirá en una organización más de las tantas que ya existen pero que no van al meollo del problema.

 Plan de acción:

 Llamado a los migrantes peruanos.

 Desde esta tribuna hago un llamado a los migrantes peruanos dispersos por el mundo a que se pongan de pie y encaren al gobierno de turno a que tome una posición de principios frente a la problemática de la migración

 1.- Organizar conferencias y eventos de esclarecimiento para explicar al público migrante y a los ciudadanos de Europa el verdadero sentido de la directiva de retorno.

 2.- Impulsar un referente político latinoamericano en Europa bajo el lema: “en estos momentos de crisis para todos los latinoamericanos, todo nos une, nada nos divide.”

 3.- Impulsar un referente político peruano en Europa, esta puede ser la “Coordinadora político social base Europa” o también otro nombre. Este referente debe ser producto de una preparación y organización que culmine en un evento fundacional.

 4.- Coordinar las acciones con las fuerzas progresistas de Europa buscando conformar la “Red Latinoamericana para la defensa de los migrantes” para que se encargue de los aspectos jurídicos y asistenciales a los migrantes latinoamericanos que tengan problemas por la aplicación de la nefasta directiva.

 Munich, diciembre de 2008.

 
Bibliografía.

1.- Europa: el retorno del miedo, Gaspar Llamazares Trigo, EL PAÍS, 30/07/08

2.- Vieja arpía rapaz: La Unión Europea y la inmigración, Miguel Guaglianone

escritor e investigador uruguayo-venezolano, miguelguaglianone@yahoo.com.ar

3.- Migraciones y progreso, José Vidal-Beneyto (EL PAÍS, 01/08/08):

4.- La Migración de Trabajadores Calificados, Dr. José Luis Hernández Suárez, Revista Electrónica Zacatecana sobre Población y Sociedad Año 7 / Tercera Era / Número 30 / enero-agosto 2007

5.- Hedelberto López Blanch: ¿Robo en verde o en azul? Sobre la captación de cerebros de los países del Norte, Rebelión 07-11-2008

6.- Declaración sobre la Directiva Retorno de la Unión Europea,

Asamblea Nacional del Poder Popular, La Habana, 11 de julio de 2008

7.- “La Unión Europea”, Wikipedia, la enciclopedia libre.

8.- Hugo Neyra: “Europa ha dicho no”, artículo encontrado en internet.

9.- A propósito de la "directiva Retorno "Carta del Presidente de Bolivia, Evo Morales, con motivo de la política de inmigración de la UE, 09-06-2008

10.- ¿Qué es la "Directiva de retorno"?, Pablo Sánchez, www.lademocracia.es

11.- Inmigración y Unión Europea: ¿hasta donde podemos llegar juntos? Alicia Sorroza Blanco, Real Instituto Elcano, 01/06/07

 
*Agradezco la invitación de los amigos de la Red Peuano-Europea y Mundial (www.redperuanamundial.org), de manera especial al Sr. Rolando Hurtado. Es un gentil ejercicio democrático invitar a alguién conociendo que sus ideas son discrepantes a las de quién invita. En esos términos seguramente volveremos a encontrarnos.

 

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